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Derechos Humanos Opinión

Día Internacional del Refugiado: luto oficial.

Hoy, día 20 de junio, se conmemora el Día Internacional del Refugiado. Esta fecha, que se supone celebra el reconocimiento, el amparo y la salvaguarda de la condición de refugiado reconocida por la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados (1951), es, realmente, un día de luto oficial ante el desamparo y la vulnerabilidad con el que el mundo actual, especialmente en Europa, tratan a esta personas.

Este año de manera especial. En plena conmemoración del 20-J, la figura del refugiado y del Derecho de Asilo se antojan, cada vez más, como el papel mojado, el deshecho del Derecho Internacional. Poco importa el contenido de la Convención de Ginebra, el refugiado es, simple y llanamente, un paria desterrado que se convierte en una mercancía indeseada para los gobiernos de los Estados de la UE.

De nada sirven las muertes que durante este 2015 se viene acumulando en el sótano del Mar Mediterráneo (la Organización Marítima Internacional vaticina 500.000 intentos de cruzar el Mediterráneo con un saldo fúnebre de hasta 30.000 personas), ni las desgracias ocurridas en  el continente africano. Que va, nada de eso importa lo más mínimo. Qué necesidad tienen los Estados de la UE de reconocer la condición de refugiados a estos parias del Derecho, si no existen oficio ni beneficio en dicha actuación.

Así es, en eso en lo que se ha convertido el Derecho de Asilo para los dirigentes europeos: una execrable condición mercantilista que trata a los seres humanos como cupos de mercancías, que han de ser repartidas por toda Europa, no sin el rechazo y la negativa de los peces gordos que mueven los hilos de las marionetas en las que se han convertido los Estados de la UE, que se rasgan las vestiduras ante la injusticia de tener que aplicar (mínima y) decentemente la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados.

Como en un patio de colegio, los llantos de los diferentes países no cesan al tener que aplicar el Derecho Internacional y dar cobertura legal a unos pocos de refugiados, en concreto, a aproximadamente unos 40.000 refugiados en los dos próximos años. Estos llantos de niños malcriados se deben de considerar como insultantes, si se tienen en cuenta los últimos datos publicados por ACNUR (Informe anual de ACNUR «Tendencias Globales»), que revelan realidades como que:

Informe anual de ACNUR "Tendencias Globales".

  • Existe un total de 59,5 millones de personas como desplazadas forzosas a finales de 2014, 13,9 millones es este último año.
  • Durante 2014, una media de 42.500 personas al día se convirtieron en refugiadas.
  • El número de personas refugiadas actual supera, en población, a más de 170 Estados en todo el mundo.
  • Más del 50% de la población refugiada son menores de edad.
  • Siria es el país que ha generado el mayor número de desplazados internos (7,6 millones) y de refugiados (3,88 millones al final de 2014).

Como decía más arriba, con estas cifras, tan esclarecedoras, las negativas de los diferentes Estados de la UE, España incluida, se asimilan más a una pataleta de niño malcriado que a la de Estados democráticos que se afanan por cumplir sus compromisos internacionales en una materia tan delicada como es el Derecho de Asilo.

Que lejos quedan aquellos tiempos donde los solicitantes de asilo tenían su origen en el viejo continente y se exigía al resto del mundo la mayor de las solidaridades y empatía con el drama europeo. Que lejos queda hoy, cuando los 59,5 millones de desplazados forzosos superan en cifras las ocasionadas en el pasado por le Segunda Guerra Mundial. Que lejos queda…

En fin, aunque solo sea por reivindicar este día trascendental, y aunque la importancia del mismo únicamente se encuentre presente en la conciencia de los gobernados, y no en la de sus gobernantes, feliz Día Internacional del Refugiado.

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Trámite_Extranjería

Traducción jurada de documentos extranjeros.

La traducción jurada de documentos procedentes del extranjero y emitidos en una lengua distinta al castellano (u otras lenguas cooficiales) se considera como un requisito esencial para que dicho documentos tenga plena validez en la Administración ante la que pretendemos hacer valer los mismos.

Esta exigencia no se da únicamente en el ámbito del Derecho de Extranjería, sino que la Ley 30/1992, en relación a todo procedimiento administrativo, establece que “La lengua de los procedimientos tramitados por la Administración General del Estado será el castellano” (Artículo 36.1). Este mismo precepto, amplia el uso de las lenguas cooficiales de las diferentes Comunidades Autónomas.

En consecuencia, el extranjero, en su relación con las distintas Oficinas de Extranjería, está obligado a traducir aquellos documentos procedentes de fuera de España y que no se encuentren en castellano. En los casos en los que las Comunidades Autónomas tengan atribuida alguna competencia en Derecho de Extranjería, también podrá realizarse la traducción a la lengua cooficial de dicha Comunidad.

Para esta labor, serán válidamente admitidas las traducciones realizadas por alguna de las siguientes vías:

a) Las realizadas al castellano por Intérprete Jurado expresamente autorizado por el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación.

b) Las realizadas a una lengua cooficial por Intérprete Jurado expresamente autorizado por el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación.

c) Las realizadas por una Oficina Consular o Misión Diplomática de España en el extranjero, que deberán llevar el correspondiente sello de cotejo y estar debidamente legalizadas.

d) Las llevadas a cabo por la Misión Diplomática u Oficina Consular en España del país de origen del documento extranjero, que deberá ser apostillada o legalizada por el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación (etiqueta de seguridad).

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Devolución Opinión

Ministerio del Interior y Devoluciones: Balance de una mentira.

El último post publicado en este blog trataba sobre la mal denominada transparencia institucional que existe en el Ministerio del Interior sobre la realidad oculta de las devoluciones en caliente que tanto se afanan en querer negar.

Esta semana, apenas unos días después de esta publicación, y de los balones fuera echados por el Ministerio en la consulta realizada por un servidor, se hace público el “Balance de la lucha contra la inmigración irregular” del año 2014. Su contenido, a la par que revelador, deja en evidencia la gran farsa que supone el circo que el Ministerio del Interior ha montado en relación con las devoluciones ilegales llevadas a cabo en Ceuta y Melilla, y vienen a confirmar la veracidad de ese viejo refrán español que dice que se pilla antes a un mentiroso que a un cojo.

No puede ser otra la conclusión si se observa con un mínimo de detenimiento el balance publicado por el Ministerio del Interior. Según su contenido, es necesario destacar dos afirmaciones relevantes:

1º.- “En 2014, se registraron cerca de 19.000 intentos de asalto al vallado de Melilla (un 350% más que 2013). Gracias a las medidas disuasorias y a la labor de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, el 90% de los asaltantes no accedieron a Ceuta y Melilla” (página 10 del documento resumen).

Ministerio del Interior y Devoluciones: Balance de una mentira.

 

 

 

 

 

 

 

2º.- En el apartado relativo a repatriaciones, se afirma que “Las devoluciones descendieron un 17,6%. En 2013 se registraron 5.002 casos mientras que en 2014 fueron 4.121, lo que supone una diferencia de 881 personas menos” (página 13 del documento resumen).

Ministerio del Interior y Devoluciones: Balance de una mentira.

 

 

 

 

 

(Antes de entrar en materia, pregunta colectiva que todo el mundo de ha hecho (oh, ignorantes de nosotros…) tras la publicación del balance: ¿Cuándo, dónde y cómo se han cuantificado estos 19.000 intentos de salto? ¿Quién ha sido el matemático? ¿Es el mismo que cuenta el seguimiento de las huelgas generales o el de asistencia a alguna de las manifestaciones contra los recortes que ha habido en los últimos años? ¿Por qué no 25.000, 30.000, o ya puestos o 42.358?).

Pues bien, desde un inicio, ya salta la primera evidencia de que las mentiras tienen las patas muy cortas y no llegan lejos: 19.000 intentos de salto, esto es, un 350% más que respecto a 2013, se reflejan en tan solo 4.121 casos de devolución, un 17,6% menos que el año anterior.

Asombros pero cierto, las cuentas no cuadran: ¿Cómo es posible que ante 19.000 saltos (o intentos de salto, como los denomina el Ministerio) no existan 19.000 expedientes de devolución? ¿Dónde están los 14.879 casos no registrados en las estadísticas? ¿Está el Ministerio afirmando que en 14.879 casos no se ha aplicado la Ley de Extranjería y se ha producido lo que todo el mundo conoce como devoluciones en caliente?

Recuerdo que en la respuesta a la consulta realizada por esta parte por medio del Portal del Transparencia al Ministerio del Interior se afirmaba tajantemente que “Las devoluciones de extranjeros que pretenden entrar ilegalmente en nuestro país, se rigen por lo dispuesto en el art. 58.3.b) de la Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social, y en art. 23 del R.D. 557/2011 de 20 de abril, por el que se aprueba el Reglamento de la citada Ley”. Bajo esta afirmación, mi pregunta vuelve a ser la misma: si la devolución del extranjero únicamente se puede realizar siguiendo el procedimiento legalmente previsto, ¿cómo es posible que ante 19.000 intentos de salto únicamente se hayan llevado a cabo  4.121 casos de devolución? O dicho de otro modo ¿Está reconociendo el Ministerio de lnterior, torpemente, que ha realizado 14.879 devoluciones en caliente?

Recuerdo igualmente que en un intento de querer legitimar la forma de actuar de sus agentes considera en su respuesta que “el concepto de «devoluciones en caliente» que menciona el solicitante, término que no se encuentra recogido en nuestro ordenamiento jurídico, cabe entenderlo referido al rechazo en frontera, que se desarrolla habitualmente  en un breve espacio de tiempo como una respuesta inmediata ante intentos de asalto masivo por desbordamiento en puntos no habilitados, orientada al desalojo de la misma hacia el lugar de procedencia, sin posibilidad por ello de recuento estadístico oficial al respecto”.

En relación con lo afirmado por el Ministerio, hay que dejar constancia de que la faculta de realizar el “rechazo en frontera” por parte de los agentes de la Guardia Civil en Ceuta y Melilla no entró en vigor hasta el 31 de marzo de 2015, motivo por el cual los saltos o intentos de salto de la valla fronteriza en Ceuta y Melilla producidos en 2014, únicamente pudieron ser combatidos jurídicamente por medio de la figura jurídica de la devolución (para quien quiera conocer mi opinión sobre las devoluciones en caliente).

Resulta curioso, por no decir perverso, que una vez definidas las “FIGURAS CONTEMPLADAS EN LA LEY DE EXTRANJERÍA” para llevar a cabo repatriación de extranjeros (denegación de entrada, readmisión, devolución y expulsión) los 14.879 supuestos no sometidos a devolución, según estadísticas del propio Ministerio, tampoco tengan “encaje contable” en ninguna de las anteriores figuras.

De ello cabe concluir que, o bien el Ministerio del Interior reconoce de manera torpe y mostrenca que ha realizado 14.879 devoluciones en caliente, o bien y en legítima defensa del Ministerio, que estos 14.879 extranjeros se encuentran en el limbo (jurídico o teológico, que cada uno juzgue según sus creencias).

En fin, como decía al comienzo de estas líneas, se pilla antes a un mentiroso que a un cojo, aunque según parece, a estas alturas de la película parece no importarles lo más mínimo.