Categorías
CIEsNO Jurisprudencia Opinión

Tribunal Supremo, CIEs y Real Decreto 162/2014.

En estos días se ha conocido la noticia de que el Pleno de la Sala Tercera del Tribunal Supremo ha anulado cuatro preceptos del Real Decreto 162/2014, de 14 de marzo, por el que se aprueba el reglamento de funcionamiento y régimen interior de los centros de internamiento de extranjeros.

Según el comunicado publicado por APDHAAndalucía ACOGE, y SOS Racismo, a la espera de conocer el texto completo de la sentencia, el pronunciamiento del Tribunal Supremo anula los siguientes preceptos:

Artículo 7.3 párrafo segundo y Artículo 16.2 k), los cuales vulneran el Artículo 17.2 de la Directiva 2008/115/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 16 de diciembre de 2008, relativa a normas y procedimientos comunes en los Estados miembros para el retorno de los nacionales de terceros países en situación irregular, según el cual a “las familias internadas en espera de expulsión se les facilitará alojamiento separado que garantice un grado adecuado de intimidad”, situación que no garantiza el RD 162/2014.

Artículo 21.3, al resultar contrario al Artículo 62.2 de la Ley de Extranjería, que impide los internamiento sucesivos en los CIEs más allá de los 60 días, al considerar que todo internamiento “se mantendrá por el tiempo imprescindible para los fines del expediente, siendo su duración máxima de 60 días, y sin que pueda acordarse un nuevo internamiento por cualquiera de las causas previstas en un mismo expediente”.

Artículo 55.2 párrafo primero, al no respetar la jurisprudencia del Tribunal Constitucional en relación al respecto al Derecho a la Intimidad personal garantizado por el Artículo 18.1 de la Constitución por lo que respecta a los registros personales con desnudo integral, destacando entre otras la STC 57/1994.

Como no podía ser de otra manera, esta Sentencia del Tribunal Supremo tiene una importancia vital en el respecto y garantía de los Derechos de los extranjeros retenidos en estos Centros de reclusión de extranjeros que son los CIEs.

Sin embargo, su contenido resulta insuficiente mientras estos Centros, ajenos en la práctica a los Derechos Humanos, sigan existiendo en pleno siglo XXI. Ahora más que nunca en el que los CIEs están de plena actualidad en los medios gracias a esta resolución de Tribunal Supremo, resulta necesario denunciar la infamia de estas mazmorras para inmigrantes y gritar fuerte y claro: #CIEsNO.

En relación con lo dicho, vuelvo a hacer eco de dos entradas antiguas de este blog en relación con la denuncia de los CIEs y su actual regulación:

  • “CIEs en España: Al margen de los Derechos Humanos”, mediante el cual repaso la realidad de los CIEs y la falsedad que existe en el respeto de los Derechos reconocidos por la Ley de Extranjería a favor de los inmigrantes recluidos, y en el que reitero mi definición particular de los CIEs como “un centro de reclusión de extranjeros donde se priva a un ser humano de libertad y del ejercicio legítimo de otros Derechos Humanos (por una mera sanción administrativa), y donde existe elevadas probabilidades de sufrir actos de tortura, malos tratos, violación sexual, humillaciones, vejaciones, e incluso la muerte”.  
  • “Análisis crítico del nuevo Reglamento sobre los CIEs”, con el que mostraba mi personal rechazo al RD 162/2014, Reglamento que ya nacía viciado por su evidente y contrastada vulneración de Derechos, como acaba de quedar demostrado.

De ambos textos, así como del pequeño granito de arena que un servidor aporta desde esta tribuna de opinión, se derivan dos conclusiones incontestables e irrefutables a día de hoy:

1º.- Que hace ya mucho tiempo que en un Estado que se califica a sí mismo como Democrático y de Derecho, los CIEs tuvieron que haber dejado de exisitr. Repito, #CIEsNO.

2º.- A pesar de labor del Tribunal Supremo en la purga del RD 162/2014, su contenido continua siendo en exceso vulnerador de los Derechos Humanos más básicos de todos los extranjeros recluidos que padecen cada día el presidio de los CIEs.

Categorías
Trámite_Extranjería

Legalización de documentos extranjeros.

La legalización de documentos expedidos en el extranjero es un requisito fundamental, no solo en los trámites y procedimientos de Derechos de Extranjería, sino un paso necesario e imperativo para que a los documentos emitidos fuera de nuestras fronteras se les reconozca efectos jurídicos válidos.

En esta nueva entrada se delimitará qué es la legalización y sus diferentes formas de llevarlas a cabo:

1º.- ¿Qué es la legalización de documentos extranjeros?

La legalización es el acto mediante el cual se reconoce validez jurídica a un documento público o privado emitido en el extranjero con el fin de que despliegue efectos en España. De idéntica manera, la legalización de documentos españoles resulta necesaria para que tenga efectos en el extranjero.

La legalización, por tanto, lo que pretende es comprobar y ratificar la autenticidad de las firmas contenidas en el documento extranjero, así como la autoridad o autoridades firmantes.

2º.- ¿Es obligatoria la legalización de documentos extranjeros?

Por regla general, la legalización resulta imperativa, salvo que exista algún Convenio Internacional que exima de dicha obligación.

3º.- ¿Cuáles son las vías reconocidas actualmente por España para la legalización de documentos extranjeros?

Actualmente, las vías de legalización admitidas por España dependen del tipo del documento y de su país de procedencia:

A) Legalización por Vía Diplomática.

Esta vía de legalización resulta de aplicación a los documentos emitidos por países con los que no exista ningún tipo de Convenio Internacional que simplifique o exima los trámites de legalización, y se caracteriza por la existencia de una “cadena de sellos” expedidos sobre el documento por las autoridades españolas y las del país emisor.

Por regla general, y hasta fecha 10 de junio de 2013, esta cadena de sellos estaba compuesta por:

  • Sello de la autoridad del país de origen que emite el documento.
  • Sello del Ministerio de Asuntos Exteriores del país de origen.
  • Sello de la sección de Legalizaciones del Consulado o Embajada española en el país de origen.
  • Sello de la sección de Legalizaciones del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación de España.

Legalizacion Via Diplomatica

Desde fecha 10 de junio de 2013, los documentos extranjeros legalizados por una Embajada o Consulado de España, y que contengan una etiqueta transparente de seguridad, tendrán plena validez en España sin que resulte necesario el sello de la sección de Legalizaciones del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación de España.

Etiqueta transparente de seguridad.

Como excepción a la regla de esta vía de legalización, cuando el documento haya sido expedido por una autoridad consular debidamente acreditada en España, únicamente será necesario el sello de la sección de Legalizaciones del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación de España para considerar legalizado el documento (Ej.: Certificado de Antecedentes Penales emitido por el Consulado General de Bolivia en Sevilla).

A día de hoy, las autoridades consulares extranjeras que puede emitir documentos válidamente reconocidos por España pueden consultarse en el siguiente enlace.

B) Legalización mediante Apostilla de la Haya.

La legalización mediante Apostilla de La Haya viene amparada mediante el Convenio de la Haya, de 5 de octubre de 1961, sobre la Suprimiendo la Exigencia de Legalización de los Documentos Públicos Extranjeros, mediante el cual el procedimiento de legalización se reduce a que el documento a legalizar lleve estampado el sello de la Apostilla impuesto por la autoridad competente de su país de origen.

Apostilla de La Haya: México, Colombia y Rusia.

Actualmente, existe un total de 78 Estados que han ratificado el Convenio de La Haya, pudiendo consultarse los mismos en este enlace.

C) Legalización según Convenios multilaterales.

Determinados Convenios Internacionales firmados por determinados países eximen de tener que legalizar documentos extranjeros por Vía Diplomática, única y exclusivamente, para ser presentado ante autoridades de estos países.

A fecha de hoy, España es parte de los siguientes Convenios Internacionales:

I) Convenio de Viena Nº 16 de la Comisión Internacional del Estado Civil, de 8 de septiembre de 1976, sobre Certificaciones plurilingües de Actas de Nacimiento, Matrimonio o Defunción (en el que son parte: Alemania, Austria, Bélgica, Bosnia-Herzegovina, Croacia, Eslovenia, España, Francia, Italia, Luxemburgo, Macedonia, Moldavia, Montenegro, Países Bajos, Polonia, Portugal, Serbia, Suiza y Turquía), y como su propio nombre indica, para Certificaciones plurilingües de Actas de Nacimiento, Matrimonio o Defunción.

II) Convenio de Atenas Nº 17 de la Comisión Internacional del Estado Civil, de 15 de  septiembre de 1977, para documentos que se refieran al Estado Civil distinto a los contemplados en el Convenio de Viena Nº 16(originarios de: Austria, España, Francia, Italia, Luxemburgo, Países bajos, Polonia, Portugal y Turquía), en relación con documentos relativos al estado civil, a la capacidad o situación familiar de personas físicas, a su nacionalidad, domicilio o residencia, para celebración de matrimonio o formalización de un acto de estado civil.

III) Convenio de Londres Nº 63 del Consejo de Europa, de 7 de junio de 1968, relativo a la supresión de la legalización de documentos extendidos por los Agentes Diplomáticos y Consulares (del que son parte: Alemania, Austria, Chipre, España, Estonia, Francia, Grecia, Irlanda, Italia, Liechtenstein, Luxemburgo, Moldavia, Noruega, Países Bajos, Polonia, Portugal, Reino Unido, República Checa, Rumania, Suecia, Suiza y Turquía). Además de a los documentos expedidos por Agentes diplomáticos o consulares, también resulta de aplicación sobre declaraciones oficiales (Ej.: Visados de fecha cierta).

D) Legalización según Convenios bilaterales.

Por último, España tiene suscritos Convenios Internacionales con determinados Estados que regulan de manera específica la admisión de determinados documentos sin necesidad de legalizar, entre los que se encuentran:

I) Canje de notas constitutivo del Acuerdo entre el Gobierno de España y el de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, de 24 de febrero de 1984, sobre supresión de legalización y expedición de Certificados de Registro Civil, según el cual quedan exentos de legalización por Vía Diplomática las Certificaciones de Registro Civil provenientes de: Armenia, Azerbaiyán, Bielorrusia, Kazajstán, Kirguistán, Moldavia, Rusia, Tayikistán, Turkmenistán, Ucrania y Uzbekistán (sí tendrán que ser legalizadas las procedentes de Georgia, Estonia, Letonia y Lituania).

II) Convenio de Cooperación Judicial en Materia Civil, Mercantil y Administrativa entre el Reino de España y el Reino de Marruecos, de 30 de mayo de 1997.

Categorías
Nacionalidad

Presunción de Nacionalidad: español de origen.

La Presunción de Nacionalidad es la vía a través de la cual los extranjeros nacidos en España pueden adquirir la nacionalidad española de origen.

Al contrario de lo que muchas personas creen, el simple hecho de nacer en España no hace que esos recién nacidos, hijos de extranjeros, sean ciudadano españoles de forma automática. Al contrario, únicamente en algunos supuestos determinados los nacidos en territorio español tendrán Derecho a que se les reconozca como españoles de origen, tras ciertos trámites legales.

Veamos, por tanto, qué es y cómo se puede ejercitar la Presunción de Nacionalidad:

1º.- ¿En qué consiste la Presunción de Nacionalidad?

Como decía más arriba, el Presunción de Nacionalidad es el procedimiento jurídico mediante el cual un recién nacido en España, hijo de extranjeros, puede adquirir la nacionalidad española originaria y con efectos desde el día de nacimiento.

2º.- ¿En qué supuestos el nacido en España e hijo de extranjeros puede ser español de origen?

La nacionalidad de origen se regula en el Artículo 17 del Código Civil. Por lo que respecta a los supuestos relevantes para estos casos, se considera incluida la Presunción de Nacionalidad en los siguientes supuestos:

a) Los nacidos en España de madre y/o padre extranjero, si uno de ellos hubiese nacido también es España, excepto hijos de funcionario diplomático o consular acreditado en España (Ej.: hijo/a de ciudadano marroquí cuyo padre o madre nació en Ceuta).

b) Los nacidos en España de madre y/o padre extranjero, si ambos carecen de nacionalidad (apátridas) o si la legislación de ningún progenitor le atribuye automáticamente su nacionalidad al hijo (Ej.: hijo/a de padres argentinos; o hijo/a de madre brasileña y padre paraguayo).

c) Los nacidos en España cuando su filiación no resulte determinada (Ej.: hijo/a de extranjero abandonado). 

3º.- ¿Quién puede solicitar la Presunción de Nacionalidad?

La persona legitimada para poder iniciar el procedimiento de Presunción de Nacionalidad varía según la edad y la situación del nacido en España:

a) Si en el momento de iniciar el procedimiento el nacido en España es menor de catorce años o está incapacitado: su representante legal, previa autorización expresa del encargado del Registro Civil e intervención del Ministerio Fiscal.

b) Si en el momento de iniciar el procedimiento el nacido en España es mayor de catorce años, pero menor de dieciocho años, o está incapacitado de forma parcial: el propio extranjero asistido por su representante legal.

c) Si en el momento de iniciar el procedimiento el nacido en España es mayor de dieciocho años o está emancipado: el propio interesado.

4º.- ¿Dónde hay solicitar la Presunción de Nacionalidad?

Este procedimiento para adquirir la nacionalidad española de origen se inicia mediante un expediente gubernativo en el Registro Civil del lugar en el que resida el nacido en España, o en su caso, su representante legal (menor de edad o incapacitado).

5º.- ¿Existe una lista según la nacionalidad de los padres que permita que los nacidos en España puedan acogerse a la Presunción de Nacionalidad?

No existe una lista tasada de los supuestos en los que, según la nacionalidad de los progenitores, el nacido en España adquiera la nacionalidad española de origen por Presunción, sino que habrá que ir caso por caso y valorar la legislación particular sobre otorgamiento de nacionalidad de cada progenitor.

No obstante, y aunque hemos indicado que será el Juez de cada Registro Civil el competente para reconocer la nacionalidad española de origen, bien es cierto que la última palabra en caso de discordia la tiene la Dirección General de los Registros y del Notariado (DGRN).

Si bien, como decía, no existe una lista tasada, sin embargo, sí existe una serie de supuestos ya reconocidos por Resoluciones de la DGRN en los que se admite la nacionalidad española de origen. Esta lista está sometida a continuas actualizaciones, según las modificaciones legislativas de cada país sobre reconocimiento de nacionalidad.

En este sentido, se reconoce la nacionalidad española de origen por Presunción de Nacionalidad a los nacidos en España, hijos de (según Instrucción de 28 de marzo de 2007, y salvo Resolución en contra más reciente):

a) Argentinos.

b) Colombianos.

c) Costarricenses.

d) Cubanos.

e) Guineanos (Guinea-Bissau).

f) Madre marroquí y padre conocido apátrida o que no transmite su nacionalidad al hijo.

g) Palestinos.

h) Peruanos.

i) Saharauis (apátridas).

j) Suizos.

k) Santotomenses (Santo Tomé y Príncipe).

En el supuesto contrario, NO se reconoce la nacionalidad española de origen por Presunción de Nacionalidad a los nacidos en España hijos de (igualmente según Instrucción de 28 de marzo de 2007, y salvo Resolución en contra más reciente):

a) Angoleños.

b) Argelinos.

c) Bolivianos.

d) Búlgaros.

e) Congoleños.

f) Chilenos.

g) Dominicanos.

h) Ecuatorianos.

i) Etíopes.

j) Jamaicanos.

k) Jordanos.

l) Kazajos (Kazajstán).

m) Letones.

n) Lituanos.

o) Marroquíes.

p) Mauritanos.

q) Nicaragüenses.

r) Nigerianos.

s) Paquistaníes.

t) Polacos.

u) Rumanos.

v) Rusos.

x) Senegaleses.

w) Sierraleoneses.

x) Sirios.

y) Suizos (hijos de padre suizo no casado con la madre, nacidos en el extranjero, no adquieren automáticamente la nacionalidad de su padre, sino que para ello es preciso un acto posterior).

z) Tanzanos.

aa) Uzbekos.

bb) Zaireños.