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Derechos Humanos Opinión

18 de Diciembre: Día Internacional del Migrante.

Hoy es 18 de Diciembre: Día Internacional del Migrante.

Día importante para aquellos que nos dedicamos al fenómeno de las migraciones, ya sea desde el punto de vista social, humanitario o jurídico de este fenómeno, y que luchamos por un trato justo y digno de la persona migrante que respete los Derechos Humanos más esenciales.

Para conmemorar este día, a diferencia de lo que es costumbre en este blog, no publicaré una nueva entrada. Al contrario, por un lado, haré uso de lo ya dicho, de lo ya escrito hasta ahora en este blog; y por otro, de la savia nueva (o sabia consagrada) vertida de un artículo recién publicado en el día de hoy, pero ajeno a este servidor.

Para ello recomiendo las tres siguientes lecturas:

En primer lugar, por reconocimiento y cortesía, recomiendo la lectura de “Los derechos de los inmigrantes: decálogo para las políticas europeas de inmigración y asilo”, del profesor Javier De Lucas, que como definí esta mañana en mi cuenta de twitter, además de ser un referente filosófico y humanitario, es grandioso en su concepción sobre las migraciones más humanitaria, justa y legítima en este 18 de Diciembre.

Como segunda lectura, y relativa a este mismo día, mi entrada en este blog sobre Día Internacional del Migrante del pasado año, relativa a la hipocresía mundial de las grandes potencias internacionales y su falta de ratificación de la Convención Internacional sobre la Protección de los Derechos de todos los Trabajadores Migratorios y de sus Familiares, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el día 18 de diciembre de 1990, y que precisamente origina la conmemoración de este día.

Por último, y también publicado en este blog en fecha más reciente, “Declaración de Principios sobre ‘mi’ Derecho de Extranjería”, que ahonda en lo que, desde mi punto de vista, debería ser realmente el Derecho de Extranjería bajo un prisma garantista de los Derechos Humanos de todo inmigrante.

Espero que la lectura sea grata, y que las reflexiones contenidas en estos textos sirvan para ayudar a entender y conmemorar como es debido este 18 de Diciembre, Día Internacional del Migrante.

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Derechos Humanos Opinión

Datos y estadísticas relevantes un día después del 10-D.

Un día después de la conmemoración del Día Internacional de los Derechos Humanos, mi intención es mirar hacia atrás en este año 2014 y hacer una pequeña reflexión sobre el valor y la importancia de los Derechos Humanos en nuestra sociedad actual. Y para ello tiraré de datos. De estadísticas.

Es cierto que en ocasiones las simples estadísticas resultan frías e infieles con la realidad. Sin embargo, cuando hablamos de Derechos Humanos, los datos, las simples estadísticas, suelen ser un fiel reflejo de la realidad que nos rodea, de la miseria humana y humanitaria que se ceba con los más desfavorecidos y que empieza a ser cotidiano hasta lo peligrosamente absurdo.

Siguiendo esta reflexión, los datos nos dicen que, según UNICEF, hay 15 millones de niños y niñas víctimas de la guerra, y hasta 230 millones que viven en países y áreas afectadas por algún conflicto bélico (1).

Que en el próximo año 2015, según la ONU, hasta 78 millones de personas precisarán de ayuda humanitaria, pudiendo aspirar, tan solo, a dar cobertura a 57 millones (2). No obstante, es necesario precisar que según el Banco Mundial, el umbral de pobreza alcanza ya los 1.000 millones, o lo que es lo mismo, el 14% de la población mundial (3).

Por su parte, en España, el umbral de pobreza infantil alcanza cifras escalofriantes: uno de cada cuatro menores está en riesgo de pobreza (4), niveles superados en la UE únicamente por Rumania.

A la reciente publicación del Informe realizado por el Senado de los EEUU, que revelan las torturas sistemáticas aplicadas por la CIA a los sospechosos de terrorismo tras el 11-S (5), hay que sumar los más de 100 países que en pleno siglo XXI siguen practicando la tortura y los malos tratos (6), según Amnistía Internacional. España no es la excepción: 6621 denuncias por torturas o malos tratos y hasta 833 muertesbajo custodia del Estado en la última década, según datos del Coordinadora por la Prevención y la Denuncia de la Tortura (7).    

En estas últimas cifras relativas a España sobre vulneración de Derechos Humanos (donde no podemos olvidar la nasciturusLey Mordaza (8), concebida por el poder y no por el pueblo; o la deslealtad y la injusticia, todavía hoy, hacia las víctimas y familiares de víctimas del franquismo [9y 10]), posiblemente habría que incluir (o sumar) las vulneraciones de Derechos Humanos en el ámbito de las migraciones: esas mazmorras ajenas al Derecho que son los CIEs; las perennes devoluciones en caliente realizadas por la Guardia Civil en Ceuta y Melilla, que ahora sí, tienen «cobertura legal», a pesar de su antijuricidad (11); las asesinas concertinas; la exclusión sanitaria a la que están sometidos más de 800.000 de inmigrantes en situación irregular(12 #yoelijoserhumano), y que ya le valió a España un tirón de orejas por parte del Consejo de Europa;  las muertes de inmigrantes en el Tarajal a manos (presuntamente) de la Guardia Civil; la muerte de inmigrantes, año tras año, en las aguas del Estrecho; la diarrea verbal que de forma constante se derrama por la boca del Ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz (la última hoy mismo [13]).

Todos estos datos son precisamente eso: datos y simples estadísticas, pero muy ilustrativas de que tanto a nivel mundial como a nivel nacional, el camino que lleva al pleno reconocimiento, garantía y respeto de los Derechos Humanos está recién comenzado., y del que queda mucho por recorrer.

“Los derechos humanos son sus derechos. Tómenlos. Defiéndanlos. Promuévanlos. Entiéndanlos e insistan en ellos. Nútranlos y enriquézcanlos... Son lo mejor de nosotros. Denles vida.” Kofi Annan

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Residencia Trámite_Extranjería

Mi hijo se encuentra en España: ¿Cómo puedo regularizarlo?

Una duda muy común que se plantean los extranjeros residentes legales que tienen junto a ellos hijos menores de edad, en situación irregular, es cómo pueden regularizarlos ¿Cómo obtienen una Autorización de Residencia para ellos si ya están en España? ¿Tienen que salir de España o pueden acceder a la residencia legal sin tener que volver a su país?

Pues bien, al igual que sucede con los extranjeros mayores de edad, el Reglamento de Extranjería (Real Decreto 557/2011, de 20 de abril, por el que se aprueba el Reglamento de la Ley Orgánica 4/2000, sobre Derechos y Libertades de los Extranjeros en España y su Integración Social) contiene dos procedimientos para poder regularizar a los menores de edad cuyo padre o madre sea residente legal en España.

En ambos procedimientos no será necesario salir de España para acceder a la residencia legal, encontrándose, por tanto, exento de obtener el correspondiente Visado de Residencia.

Estos dos procedimientos distinguen entre los hijos de extranjeros residentes legales nacidos en España y los nacidos fuera de España.

Residencia del hijo nacido en España (Artículo 185 del RD 557/2011).

El Reglamento de Extranjería dispone que los hijos de extranjero residente legal en España tendrán Derecho a obtener de manera automática la misma Autorización de Residencia que ostenten sus progenitores. Para este supuesto será suficiente con que uno de los dos progenitores (padre o madre) sea residente legal.

El procedimiento se podrá iniciar por el padre o madre que sea residente legal, desde el mismo momento en el que se produzca el nacimiento del menor, o en su caso, desde que alguno de ello acceda a la residencia legal en España.

Como requisitos básicos será necesario acreditar los siguientes extremos:

a) Residencia legal de alguno de los progenitores.

b) Identidad del menor a través del Pasaporte de su nacionalidad.

c) Certificado de nacimiento del menor expedido por un Registro Civil español.

La Autorización de Residencia concedida al hijo menor de edad variará según la situación en la que se encuentre el progenitor:

a) Progenitor residente legal: El hijo menor de edad adquirirá la misma Autorización de Residencia que ostente dicho progenitor.

b) Progenitor refugiado o bajo protección subsidiaria: en este caso, se podrá optar entre el mismo reconocimiento de este estatus (refugiado o bajo protección subsidiaria) a favor del menor, o  una Autorización de Residencia, siempre teniendo en cuenta el interese superior del menor.

c) Progenitor descendiente reagrupado: el hijo menor de edad obtendrá una Autorización de Residencia por Reagrupación Familiar, pero dependiente de dicho progenitor.

Este tipo de Autorización de Residencia habilitará a trabajar al menor de edad una vez alcanzada la edad laboral.

Residencia del hijo no nacido en España (Artículo 186 del RD 557/2011).

El procedimiento previsto para los hijos de extranjeros residente legal, no nacidos en España, resulta más complejo y exigente que el anterior. Por esta vía, además de los propios hijos menores de edad, también podrán regularizarse a los menores sometidos a tutela de un ciudadano o institución española o de un extranjero residente legal.

Serán requisitos necesarios para poder acogerse a este procedimiento los siguientes:

a) Residencia legal de alguno de los progenitores.

b) Identidad del menora través del Pasaporte de su nacionalidad.

c) Certificado de nacimiento del menorexpedido en su país de origen, debidamente legalizado, y en su caso, traducido.

d) Acreditar que el menor de edad ha permanecido de forma continuada en España al menos dos años.

e) Disponer de medios económicos suficientes para cubrir las necesidades familiares de acuerdo con los criterios establecidos para el procedimiento de Reagrupación Familiar.

f) Disponer de vivienda adecuadaprevista también para Reagrupación Familiar.  

g) Si el menor se encuentra en edad de escolarización obligatoria, será necesario acreditar dicha escolarización durante el tiempo de permanencia en España.

La Autorización de Residencia obtenida tendrá la misma vigencia que la del progenitor residente legal, salvo que el menor esté sujeto a la tutela de un ciudadano comunitario, en cuyo caso la vigencia será de cinco años.

Como ocurriera en el procedimiento anterior, la Autorización de Residencia obtenida habilitará a trabajar al menor una vez alcanzada la edad laboral sin ningún trámite administrativo adicional.

Supuestos especiales.

Visto los dos supuestos generales contenidos en el RD 557/2011 para hijos menores de extranjeros residentes legales, existen, no obstante, ciertos supuestos especiales a tener en cuenta:

a) Menor Familiar de Ciudadano de la Unión: comúnmente denominados como familiar de comunitario, sería el caso de un menor de edad (incluso mayor de edad) cuyo progenitor está casado o es pareja de hecho de un ciudadano español o de un ciudadano de la UE (u otros sometidos al Régimen Comunitario), y cuya regulación, más beneficiosa y privilegiada, se realiza a través del Real Decreto 240/2007, de 16 de febrero, sobre entrada, libre circulación y residencia en España de ciudadanos de los Estados miembros de la Unión Europea y de otros Estados parte en el Acuerdo sobre el Espacio Económico Europeo.    

b) Menor cuyo progenitor es extranjero nacionalizado: Una vez obtenida la nacionalidad española por alguno de los progenitores del hijo menor de edad, además de poder adquirir la residencia legal a través del supuesto anterior, también existiría el Derecho de Opción a la nacionalidad española, de mayor relevancia y trascendencia jurídica.

c) Presunción de nacionalidad: Especial relevancia tienen los supuestos contemplados en el Artículo 17.1 del Código Civil, que regula la adquisición de la nacionalidad española de origen. En esta situación se pueden encontrar los hijos de determinados extranjeros, destacando dos casos muy comunes: por un lado la de aquellos menores “nacidos en España de padres extranjeros si, al menos, uno de ellos hubiera nacido también en España” (Artículo 17.1 b) y la de los “nacidos en España de padres extranjeros, si ambos carecieren de nacionalidad o si la legislación de ninguno de ellos atribuye al hijo una nacionalidad” (Artículo 17.1 b).

En ambos casos, se estaría descartando el simple reconocimiento del estatus como residente legal para ser ciudadano español de origen.