Residencia de Larga Duración-UE.

La Autorización de Residencia de Larga Duración-UE es todavía hoy una gran desconocida para muchos.

Introducida por la última reforma de la Ley de Extranjería (Ley Orgánica 2/2009, de 11 de diciembre), vino a transponer al ordenamiento jurídico español la Directiva 2003/109/CE del Consejo, de 25 de noviembre, relativa al estatuto de los nacionales de terceros países residentes de larga duración. Posteriormente, fue desarrollada por primera vez en el nuevo Reglamente de Extranjería, el Real Decreto 557/2011.

La Autorización de Residencia de Larga Duración-UE puede ser definida como aquella Autorización que permite al extranjero desplazarse a otro Estado miembro de la UE y poder residir y trabajar legalmente en dicho Estado. De este modo, la situación de residencia legal en España, una vez cumplidos ciertas exigencias legales, se reconoce en otros Estados, permitiendo al extranjero desplazarse libremente por los demás Estado de la UE.

Esta posibilidad puede ser aprovechada, y de hecho lo está siendo, como salida ante la situación de crisis económica en España, como una válvula de escape que permite probar mejor suerte en otros lugares. Por experiencia propia, me consta el uso de esta vía para contrarrestar la crisis en ciudadanos marroquíes (que se han marchado a Alemania, Francia, Holanda), senegaleses (con destino a Francia o Italia) y latinoamericanos (hacia Alemania o Reino Unido).

En todos estos supuestos, y ante la falta de oportunidades de trabajo, estas personas han optado por buscar mejor fortuna lejos de España. Y en todos estos casos, cumpliendo con la normativa vigente al ir respaldados con una Autorización de Residencia de Larga Duración-UE, lo cual otorga cierta seguridad y garantías de que su situación en destino tendrá un amparo legal.

Visto lo visto, la pregunta que muchos tendrán a estas alturas debe ser la misma: ¿Qué se necesita para poder obtener una Autorización de Residencia de Larga Duración-UE? Pues bien, la respuesta es sencilla. Según dispone el RD 557/2011, son requisitos indispensables los siguientes:

a) Ser titular del Derecho a la Residencia de Larga Duración (común) al haber residido legalmente y de forma continuada en España durante cinco años.

En estos casos, y al igual que sucede con la Residencia de Larga Duración común, la Administración con carácter previo a la concesión de la Autorización de Residencia de Larga Duración-UE, comprobará que no existe ausencia del territorio nacional que puedan impedir su reconocimiento. (Saber más sobre cómo pueden afectar las ausencias de España a la Residencia de Larga Duración).

En relación al cómputo de los años de residencia legal, una novedad importante y privilegiada es la que permite reconocer los periodos de permanencia de extranjeros en situación de Autorización de Estancia Legal por Estudios, Movilidad o Prácticas no laborales, al 50% de su duración. En otras palabras y acudiendo a un ejemplo, el extranjero que se haya llevado en España como titular de Autorización de Estancia por Estudios un periodo de 4 años, tendría ya reconocidos 2 años de residencia legal a efectos de solicitar la Autorización de Residencia de Larga Duración-UE.

Otra situación privilegiada en el cómputo de los años de residencia legal es el de los extranjeros que sean titulares de una Tarjeta Azul-UE, en cuyo caso se tendrá por válida la residencia legal en otros Estados de la UE, siempre y cuando, los dos años inmediatamente anteriores a la solicitud, el extranjero haya residido es España.

b) Disponer de medios económicos suficientes para el propio extranjero, y en su caso, para sus familiares.

En todo caso, estos medios económicos deben ser estables y regulares, según los criterios aplicables para reagrupación familiar. Esto quiere decir que en todo caso, y antes de conceder la Autorización de Residencia de Larga Duración-UE, la Administración verificara que se dispone de medios económicos sufrientes, que los mismos se vienen manteniendo durante un tiempo prolongado, y que su cuantía tendrá que adecuarse (y aumentar, en su caso) en relación con los familiares que dependan del extranjero solicitante.

Este requisito resulta, según mi punto de vista, algo absurdo. Hay que tener en cuenta que si la idea primordial que tiene un extranjero que solicita la Autorización de Residencia de Larga Duración-UE es, por regla general, la de poder buscar mejores oportunidades laborales fuera de España, no se entiende muy bien que su reconocimiento se subordine a demostrar, con carácter previo, estabilidad laboral en España.

Si el extranjero se encontrase en España trabajando, trabajando además de manera estable, ¿se plantearía realmente cambiar de país? La respuesta parece, a mi modo de ver, más que lógica.

c) Disponer de cobertura sanitaria o seguro médico.

Lo cual, teniendo en cuenta la actual regulación y el hecho de que el extranjero solicitante es residente legal (en activo, por regla general), está totalmente asegurada.

d) Carecer de Antecedente Penales.

Tanto en España como en el país de origen o país de los últimos cinco años de residencia (previos a la entrada en España, se entiende).

Cumplidos todos estos requisitos, y con posterioridad a la concesión por España de la Autorización de Residencia de Larga Duración-UE, el extranjero deberá dirigirse a las autoridades competentes en materia de Extranjería del país de destino para conocer las exigencias que cada Estado pide para formalizar la entrada en dicho país, y modificación de la Autorización de Residencia de Larga Duración-UE concedida en España por su equivalente en ese Estado.

Dados todos estos pasos, al extranjero se le abren nuevas posibilidades personales y laborales fuera de España siendo titular de una Autorización de Residencia de Larga Duración-UE.